lunes, mayo 08, 2006

Fragmentos de la utopía republicana del tercer milenio






León Felipe, el poeta de la España peregrina

Está muerta. ¡Miradla!
Los que habéis vivido siempre arañando su piel,
removiendo sus llagas,
vistiendo sus harapos,
llevando a los mercados negros terciopelos y lentejuelas,
escapularios y cascabeles...
Y luego no habéis sabido conservar este viejo negocio que os daba pan y gloria,
quisierais que viviese eternamente.
Pero está muerta.
Miradla todos:
los que habéis vendido su cadáver.
¡Miradla!...Miradla
los eruditos y los sabios:
los traficantes de la cota del Cid
y del sayal de Santa Teresa.
Miradla,
los chamarileros de la ciencia, que vendíais por oro macizo botones huecos de latón...
Miradla
los anticuarios,
los especialistas del toro y del barroco,
los catadores de cuadros y vinagre...
Los castradores de colmenas que dabais cera a los cirios y miel a los púlpitos...
Los que levantabais en las plazas puestos de
avellanas y nueces vanas, y vivíais del rito hueco y anacrónico...
Los vendedores de bellotas para las gruesas cuentas de los rosarios...
Y los fabricantes de metales para las medallas y los esquilones.
Miradla
los poetas del rastro, de la cripta y de la carcoma
y los viajantes de rapé y de greguería,
Miradla
los pintores de esputos y gangrenas,
de prostíbulos y patíbulos,
de sótanos y sacristías,
de cristos disfrazados y de máscaras,
que preguntabais aturdidos:
Y si España se salva... Y si España no muere.
Y si España se quita la careta,
se limpia la cara
y abre la ventana,
¿Qué pintamos nosotros?
Miradla
los que estáis negociando todavía
con el polvo
con la carroña
y con la sombra.
Miradla
los dialécticos,
los sanguinarios,
los moderados,
los falsificadores de velones
y los mercaderes de tinieblas
que en cuanto escuchasteis esta oferta:
"Toda sangre de España por una gota de luz"
gritasteis enfurecidos:
"No, no; eso es un mal negocio"
Miradla
los que vivíais de la caza y de la pesca del turista,
y los vendedores de panderetas.
Miradla
los mastines del 98, que en cuanto ganasteis la antesala dejasteis de ladrar,
pactasteis con el mayordomo y ahora en el destierro
no podéis vivir sin el collar pulido de las Academias.
Miradla
los grandes payasos ibéricos que hicisteis siempre
pista y escenario de la patria y decíais en el exilio:
¡Mi España, la tierra de mi España!, en lugar de decir: ¡La arena de mi circo!
Miradla los constructores de ratoneras
y el gran inventor de la contradicción y de la paradoja,
que se cogió las narices con su invento.
Miradla
los escritores de novelas y comedias que buscabais
la truculencia y el melodrama, y ahora
después de tres años de guerra y destrucción,
habéis dicho ¡Basta, ya tenemos argumento!
Miradla
los copleros de plazas y mercados que tenéis
ya el cartelón pintado de almagre, las coplas hechas, la musiquilla y el guitarrón.
Miradla
los gitanos que adobabais el burro viejo y llenabais
de flequillos y revuelos la capa y la canción para engañar al toro y al payo...
¡Ya no hay feria en Medina, buhoneros!