miércoles, enero 17, 2007

domingo, junio 11, 2006

sábado, mayo 13, 2006

lunes, mayo 08, 2006

Fragmentos de la utopía republicana del tercer milenio






León Felipe, el poeta de la España peregrina

Está muerta. ¡Miradla!
Los que habéis vivido siempre arañando su piel,
removiendo sus llagas,
vistiendo sus harapos,
llevando a los mercados negros terciopelos y lentejuelas,
escapularios y cascabeles...
Y luego no habéis sabido conservar este viejo negocio que os daba pan y gloria,
quisierais que viviese eternamente.
Pero está muerta.
Miradla todos:
los que habéis vendido su cadáver.
¡Miradla!...Miradla
los eruditos y los sabios:
los traficantes de la cota del Cid
y del sayal de Santa Teresa.
Miradla,
los chamarileros de la ciencia, que vendíais por oro macizo botones huecos de latón...
Miradla
los anticuarios,
los especialistas del toro y del barroco,
los catadores de cuadros y vinagre...
Los castradores de colmenas que dabais cera a los cirios y miel a los púlpitos...
Los que levantabais en las plazas puestos de
avellanas y nueces vanas, y vivíais del rito hueco y anacrónico...
Los vendedores de bellotas para las gruesas cuentas de los rosarios...
Y los fabricantes de metales para las medallas y los esquilones.
Miradla
los poetas del rastro, de la cripta y de la carcoma
y los viajantes de rapé y de greguería,
Miradla
los pintores de esputos y gangrenas,
de prostíbulos y patíbulos,
de sótanos y sacristías,
de cristos disfrazados y de máscaras,
que preguntabais aturdidos:
Y si España se salva... Y si España no muere.
Y si España se quita la careta,
se limpia la cara
y abre la ventana,
¿Qué pintamos nosotros?
Miradla
los que estáis negociando todavía
con el polvo
con la carroña
y con la sombra.
Miradla
los dialécticos,
los sanguinarios,
los moderados,
los falsificadores de velones
y los mercaderes de tinieblas
que en cuanto escuchasteis esta oferta:
"Toda sangre de España por una gota de luz"
gritasteis enfurecidos:
"No, no; eso es un mal negocio"
Miradla
los que vivíais de la caza y de la pesca del turista,
y los vendedores de panderetas.
Miradla
los mastines del 98, que en cuanto ganasteis la antesala dejasteis de ladrar,
pactasteis con el mayordomo y ahora en el destierro
no podéis vivir sin el collar pulido de las Academias.
Miradla
los grandes payasos ibéricos que hicisteis siempre
pista y escenario de la patria y decíais en el exilio:
¡Mi España, la tierra de mi España!, en lugar de decir: ¡La arena de mi circo!
Miradla los constructores de ratoneras
y el gran inventor de la contradicción y de la paradoja,
que se cogió las narices con su invento.
Miradla
los escritores de novelas y comedias que buscabais
la truculencia y el melodrama, y ahora
después de tres años de guerra y destrucción,
habéis dicho ¡Basta, ya tenemos argumento!
Miradla
los copleros de plazas y mercados que tenéis
ya el cartelón pintado de almagre, las coplas hechas, la musiquilla y el guitarrón.
Miradla
los gitanos que adobabais el burro viejo y llenabais
de flequillos y revuelos la capa y la canción para engañar al toro y al payo...
¡Ya no hay feria en Medina, buhoneros!

miércoles, marzo 08, 2006

Marcelino y Josefina



Héroes de la clase obrera

La lucha obrera en carne y hueso

Malali Labrac

Era un día gris y lluvioso en Madrid. En el corazón del barrio obrero de Carabanchel, en una humilde casa de vecinos, tuve la oportunidad de conocer a Marcelino y a Josefina.

Cuando uno llama al portero automático, sube unas escaleras y se encuentra tras una puerta a un pedazo de la historia de España, es normal que las emociones fluyan y nublen la razón. El hombre que se encontraba al otro lado de la puerta era un héroe de la clase obrera, tal cómo lo cantaba John Lennon. Su compañera de tantos años y de tantas luchas nos recibió con dos sonoros besos en las mejillas, con todo el cariño de una “casi paisana”.

Un piso de escasos 60 metros cuadrados nos aguardaba. La vivienda de un obrero jubilado y de una pantalonera almeriense, el lugar donde escuchar la voz de la memoria, el relato de la historia hecha desde abajo, construida a base de sangre, sudor y lágrimas.

Marcelino Camacho Abad nos condujo a su despacho y nos mostró los recuerdos de toda una vida, mientras Josefina trajinaba en la cocina. El sindicalista del eterno jersey de cuello alto, el rojo hecho a si mismo desde la derrota de la República, nos enseñó la felicitación del año nuevo revolucionario que le había mandado recientemente el Comandante Fidel Castro. Ese pequeño instante de unión entre Marcelino y Fidel, condensa la historia de dos países, de dos naciones, unidas en el idioma y desunidas en el sistema económico. España y Cuba, cara y cruz del siglo XX. La Revolución española, derrotada y traicionada, la cubana, triunfante tras 47 años.

Marcelino recuerda su vida, que es un poco la de todo el pueblo revolucionario español que perdió la guerra y también la paz : soldado del EPR, compañero de armas del gran muralista mexicano David Alfaro Siqueiros, preso durante 14 años entre cárceles y campos de concentración, fugado mientras construía el ferrocarril ente Tánger y Fez, tornero-fresador, jefe de talleres en Perkins Ibérica, fundador de Comisiones Obreras en la clandestinidad, preso de nuevo por el proceso 1001,diputado por el PCE en dos legislaturas, secretario general de CCOO de 1976 a 1987, militante del socialismo marxista-leninista,...Un camarada que cumplió 88 años en enero.

Josefina Samper Rosas, nacida en Fondón, pueblo de la Alpujarra de Almería, en mayo de 1927, hija de minero, emigrada a Argelia a los cuatro años y medio con su familia, se casó con Marcelino en Orán en el año 1948. Luchadora antifascista, afiliada a las JSU desde los 14 años, compañera inseparable de Camacho, madre de Yenia y de Marcel. El acento de Josefina es inidentificable, mezcla de Almeria y de Argelia, de la Vieja Europa y el África Bereber , un acento simpático y afectuoso, que escuché la primera vez ante la pantalla del televisor, en el especial de Cuéntame cómo pasó sobre el asesinato de Carrero Blanco. Me fascinó el acento y después me fascinó la persona.

Hablando con Josefina y Marcelino recordé a otro ilustre anciano, prócer de la Transición, padre fundador de la democracia de bajo nivel que nos impusieron, ahora muy atacado por la ultraderecha franquista, don Santiago Carrillo Solares, secretario general del PCE desde 1962 hasta 1982. El señor Carrillo colabora semanalmente en la Cadena Ser, escribe en El País, y recibió un sonado homenaje cuando cumplió 90 años, hace casi un año. A estas alturas de la película Carrillo es casi una estrella mediática y Marcelino sigue siendo un hombre de la base. Juzguen ustedes, creo que no hacen falta más comentarios por mi parte.

Quisiera terminar este escrito, recordando el busto que descansa en el mueble-librería del salón de la casa de Josefina y de Marcelino: una pequeña reproducción de la efigie del militante comunista Julián Grimau, fusilado por el fascismo en 1963. El recuerdo de un camarada oscuro (según el genial dramaturgo Alfonso Sastre) , cómo ellos mismos lo fueron y siguen siéndolo en esta època de desmemoria y olvido flagrantes. Miles y millones de camaradas oscuros que señalan con luz cegadora el camino que debe de conducirnos hacia el final de la desigualdad y de la explotación.

martes, febrero 21, 2006

miércoles, febrero 08, 2006

Imaginería Socialista y Revolucionaria



















Marcha bolivariana celebrada en Caracas el 4 de febrero de 2006, en conmemoración de la insurección civíco-militar de 1992, protagonizada por el entonces joven Teniente coronel de paracaidistas Hugo Chávez.

domingo, febrero 05, 2006

Reflexiones de un patriota póstumo


La Patria Perdida

Malali Labrac y Quijote Gades

España está muerta, la mataron los fascistas, gritó emocionado el poeta León Felipe. España fusilada en el barranco de Víznar, torturada y asesinada en el coso de Badajoz, encarcelada, presa, prisionera en los campos de concentración, exiliada en la Argentina o en la U.R.S.S., reprimida y sojuzgada en cualquier ciudad o provincia. La Patria Perdida desde el 39, el fin del sueño de toda una generación de españoles. Un millón de muertos, cientos de miles de fusilados, sangre en las cunetas, tricornios negros como el corazón de los generales que traicionaron a su patria y a su bandera asociándose con Hitler y Mussolini.

Franco, carnicero mayor del reino, criminal de voz aflautada y sexo inerte, Cerillita, Franquito, Paca la culona, Miss Canarias 1936, Queipo borracho, pendenciero, maldito virrey de Andalucía.

Generaciones que perdieron una guerra décadas antes de su nacimiento, hijos de la España del fútbol, los toros y el turismo, negadores del pasado de lucha de sus padres y abuelos. Indiferencia, apoliticismo, pero siempre un "franquismo sociológico", siempre el españolismo de los asesinos de la verdadera España.

Franco, el español que más españoles ha exterminado a lo largo de la historia, lo dejó todo atado y bien atado.

El Borbón en la Zarzuela, la derecha franquista (o aznarista) y la socialdemocracia liberal (de Felipe y ZP) turnándose en la Moncloa, por encima de todo, vigilando la Banca (Botín).

El PCE, con Carrillo a la cabeza, traicionó a sus militantes, a sus muertos, firmando los malditos Pactos de la Moncloa. Al cabo de los años, Carrillo glorificado por el grupo Prisa y compañía, elevado a los altares. Y los franquistas de nuevo cuño, acusándole de la matanza de Paracuellos. Ellos dicen sólo un nombre, Paracuellos. Nosotros decimos Granada, Badajoz, León, Asturias, etc.

Los españoles de la rabia y de la idea, como cantaba Machado (muerto en 1939 en Colliure, en el sur de Francia, empujado al exilio junto a medio millón de compatriotas), yacen todos en las fosas comunes, huesos perdidos por los caminos y los montes de la piel de toro.

Miguel Hernández, tuberculoso en Alicante, muerto en prisión por escribir "Andaluces de Jaén" y otras joyas del verso español.

Lorca, fusilado en Víznar, por rojo y homosexual, ni sus amigos falangistas (los Rosales) lo pudieron salvar.

Simón Sánchez Montero y Luis Lucio Lobato, más de 30 años cada uno en las cárceles de Franco.

Todos ellos olvidados por la Transacción, y/o utilizados por la socialdemocracia y sus artistas de pacotilla.

Y al otro lado del Atlántico, entre el Caribe y la América del Sur, luchan nuevos héroes, los nuestros, los de siempre.

La España perdida, la patria muerta, vive en la Habana, en Caracas o en La Paz. El verde olivo fidelista, la boina roja chavista y el jersey del Evo ton también tricolores, como nuestra bandera robada.

En el horizonte, la República, la reconstrucción de aquella patria, aquel país que pudo ser y no fue, que será más temprano que tarde. Ese día, aunque nosotros ya no estemos para verlo, habrá nacido España, una España donde quepan Catalunya, Galiza y Euskal Herria, una España Socialista y Federal, Comunista y Republicana, Anarcosindicalista y Democrático-Burguesa.

Por los inmensos llanos de la Mancha, galopará Rocinante, con el Hidalgo Quijote a cuestas.

" Otra vez siento bajo mis talones
el costillar de Rocinante,
vuelvo, al camino con
mi adarga al brazo"

(Che)

Mientras herida, asesinada, quizás aún conserve un hilo de vida, la otra España espera a los nuevos españoles.