miércoles, junio 09, 2010

Calamaro, ¿Cara al sol? Un caso de manipulación mediática de manual.


Andan alborozadas las derechas españolas con las últimas declaraciones televisivas del cantante argentino Andrés Calamaro -véase Intereconomía, Abc o Libertad Digital-. El roquero argento tuvo la genial ocurrencia de renunciar a su condición de progre consolidado y afamado en directo, defendiendo por ello la permanencia de las corridas de toros en Cataluña, amenazadas en estos días por la espada de Damocles de la prohibición.

Los mercenarios de la tecla nacionalcatólica no se esforzaban en disimular su alegría, recalcando la coincidencia de que la deserción se haya producido en el programa nocturno del showman Andreu Buenafuente, confeso cofrade de la hermandad de la progresía; espacio emitido, para más inri, por la cadena La Sexta, propiedad del magnate socialdemócrata Jaume Roures.

A la par que la caverna mediática conservadora estallaba en burlas y coñas marineras, desde la acera izquierda del negocio comunicativo de masas -véase Público- saltaba enardecido el articulista Manolo Saco, enarbolando el detector de fascistas emboscados marca Acme, acusando a Calamaro hasta de la cogida y muerte de Manolete.

Ante semejante repertorio de reacciones, a cualquier persona crédula y bienintencionada se le puede pasar por la cabeza que la estrella del rock latino ha abandonado sus antiguas convicciones de izquierda, sustituyéndolas por otras de un rancio derechismo. Si una turista venusina aterrizara a fecha de hoy en la península Ibérica y se interesara por el asunto, informándose en los medios masivos, deduciría sin ningún género de dudas que apoyar la denominada fiesta nacional es una postura abominable, reservada a la reacción más ultramontana, mientras que la posición antitaurina es la única posible para una izquierda sensata, digna de tal adjetivo calificativo.

Resulta que un servidor de ustedes, que se enteró de la comparecencia de Calamaro en La Sexta a través de un amigo de conocidas tendencias neoliberales, había leído varias jornadas antes una entrevista al cantante en la web de 20 Minutos, donde éste expresaba la siguiente reflexión: "Ahora la progresía es anticastrista furiosa, pero antitaurina, ¡y Picasso era comunista e iba a ver los toros!; pero es que la gente cree que Picasso es un modelo de coche"; "Al comunismo, le han puesto tridente y cuernos".

Al comprender la envergadura del embolado, realicé una breve indagación en la red, de la que extraje estas jugosas palabras del artista, dedicadas al diario El País : "Antes era un baluarte de la democracia socialista y hoy es un diario rabiosamenta anticastrista, antichavista, anti Evo y anti toda esta Latinoamérica. Pero resulta que esta Latinoamérica subió las jubilaciones y sacó músculo para resistir al liberalismo rabioso, y para resistir nuestras `mishiaduras`".

En dicha noticia, inmediatamente después, continúa la disertación del Andrelo: "A mí me gustaría decir que el verdadero problema en España no es el ajuste fiscal sino el ajuste de cuentas con el juez (Baltasar) Garzón. Es un ajuste de cuentas de la derecha, del franquismo y de mucha otra gente".

Comprobé al instante la fecha de estas reveladoras afirmaciones de Andrés Calamaro: 28 de mayo de 2010, justo la semana anterior al dichoso programa de Buenafuente. Sólo conseguí imaginarme dos escenarios posibles para esta mascarada: O Calamaro ha batido con creces el record olímpico de travestismo ideológico en un puñado de días, o nuestros periodistas de ambas orillas del emporio mediático practican impunemente la manipulación y el torticerismo.

Como se explica sino que el mismo ser humano que se reconoce orgulloso de pertenecer a la América resistente al "liberalismo rabioso", el músico de éxito que deplora el "ajuste de cuentas" de la derecha franquista para con el juez Garzón, torne al cabo de apenas un rato en fascista anticatalán o en defensor de la españolidad, según suene la flauta de tal o cual encantador de serpientes. Cualquier demócrata cabal puede llegar a idéntica conclusión que éste que les escribe: Los profesionales de los medios de comunicación dominantes se pasan la deontología periodística y la vergüenza (torera) por el arco del triunfo de sus respectivos consejos de administración.

Tiro de archivo. Definición de progresía, instigada por el periodista Juan Cueto y pasada al papel por el cineasta y escritor Gonzalo Suárez, publicada en la revista Triunfo el 2 de diciembre de 1972: "Se está produciendo un fenómeno curioso cuyo síntoma más característico quizá sea la reivindicación de una nueva clase social, que yo denominaría "progresía", y que pretende erigirse en representante de la moral artística, heredando así los derechos ejercidos durante tantos años por la burguesía dominante. Reclaman privilegios, aspiran a institucionalizar sus gustos y aversiones y para ello se guían por los valores ya institucionalizados, limitándose a cambiar sólo los acentos y las comas, sin alterar el discurso, sin encarnar en un auténtico compromiso las nuevas formas, que, dicho sea de paso, les escandalizan tanto como a sus antecesores".

Sobran los comentarios y las interpretaciones. Esta es la progresía de la que reniega Andrés Calamaro, la misma progresía que machaca, sin ningún tipo de contemplaciones, cualquier intento de subvertir la realidad imperante, la misma progresía que establece el canon de la corrección política, desintegrando las alternativas a lo existente desde la torre de marfil de su falsa equidistancia.

La progresía es ese juego de artificio que intenta esconder del escrutinio del público a la clave de bóveda de nuestras existencias: la dialéctica capital/trabajo, el gran elefante blanco, aún por dinamitar.

En esta temporada de rebajas, de recortes en todo lo que una vez conquistamos para el bien común, la intelligentsia progre entretiene nuestras desdichas con cuestiones menores y absolutamente triviales, como la conveniencia de prohibir o no el arte de Curro Cúchares. La multiplicación de las ramas no nos deja ver el corazón del bosque.

Como dijo en aquella ocasión memorable nuestro camarada Julio Anguita González: "Yo soy rojo, no progre. Si quiere insultarme llámeme progre".

Pues eso, Salud, Tercera República y Huelga General.

jueves, junio 03, 2010

Crónica del "Acto Público Contra la Impunidad del Franquismo" (Granada, 27 de mayo de 2010)


Cerca de un centenar de granadinos completaron el aforo del Paraninfo de la Facultad de Derecho en la capital con ocasión del Acto Público Contra la Impunidad del Franquismo, convocado por una conjunción de ciudadanos anónimos, asociaciones memorialistas y colectivos republicanos.

La cita era a las 7 en punto de la tarde, del pasado jueves 27 de mayo. Actuaron como presentadores y conductores del evento la estudiante de Derecho Ámala Fernández y el estudiante de Historia Fran Hidalgo.

Ante la mirada vigilante del emperador Carlos V y el gesto adusto de su descendiente borbónico Juan Carlos I, desfilaron por el recinto universitario catedráticos de la talla de Gregorio Cámara Villar, Nicolás López Calera o Álvaro Salvador, profesores como José Luis Serrano, Mercedes del Amo o Maribel Lázaro, y artistas tales que Javier Tárraga, Pepa Merlo o Curro Albaicín.

Excusaron debidamente su asistencia, apoyando la iniciativa, Luis García Montero, Andrés Neuman o Juan Pinilla. Baltasar Garzón Garzón, vicepresidente de la asociación republicana UCAR-Granada, leyó un mensaje enviado ex profeso por el cantaor Enrique Morente, el cual, no obstante, llegó al lugar una vez finalizado el acto.

Tuvieron una destacada participación en la ceremonia varios familiares de víctimas de la dictadura, entre ellos Olga Matarán y Paco Moyano. Éste último, cantaor flamenco reconocido desde el tardofranquismo, no dudó en entonar diversos poemas de Miguel Hernández, recordando además la figura de su abuelo, brigada del Cuerpo de Carabineros, asesinado tras el golpe fascista del 18 de julio de 1936 por permanecer leal a la República.

Resultó especialmente emotiva la presencia de los retratos de los desaparecidos: El maestro nacional de Alhendín Ángel Matarán, su hijo mayor Alfonso y el concejal socialista en Granada Juan Fernández Rosillo. Los rostros de las víctimas del franquismo ejercieron de contrapeso democrático y progresista a la abundancia en el Paraninfo de multitud de símbolos heredados del régimen anterior.

La mayor parte de los intervinientes denunciaron el proceso judicial implementado contra el magistrado Baltasar Garzón Real, sentado en el banquillo de los acusados del Tribunal Supremo por el juez Luciano Varela, a instancias del sindicato ultraderechista Manos Limpias. Los profesores, intelectuales y artistas granadinos no dudaron en solidarizarse con Garzón, suspendido de sus funciones por haberse atrevido a investigar los crímenes de lesa humanidad cometidos por los sicarios y colaboradores del dictador Francisco Franco.

El periodista e investigador de la Memoria Histórica Paco Vigueras cerró el acto invitando a la concurrencia a firmar una petición al Ayuntamiento de la ciudad, destinada a solicitar la retirada inmediata del monolito fascista sito en la Plaza de Bibataubín. La estatua, inaugurada en 1972 como homenaje de la élite franquista local a José Antonio Primo de Rivera, fundador de Falange Española, preside uno de los espacios más emblemáticos de Granada, a escasa distancia de la Fuente de las Batallas o la Plaza de Mariana Pineda.

Sobre las 9 de la noche comenzó a desalojarse el Paraninfo, dándose por concluido el evento. En el aire todavía resfrescante de la Plaza de la Universidad resonaba el eco de las víctimas del franquismo, reclamando para sí y para todos los españoles Verdad, Justicia y Reparación.

*Nota al margen: Intervención del compañero estudiante Fran Hidalgo (Plataforma de Ciudadanos por la República de Granada) en los prolegómenos del Acto contra la Impunidad del Franquismo:

Estimados compañeros y compañeras, amigas y amigos:

Permítanme que les hable con franqueza.

Van casi 35 años de la muerte del dictador. Aquel 20 de noviembre de 1975 supuso un acontecimiento liberador y cargado de esperanza para miles de demócratas, republicanos y antifascistas de España y el mundo.

Hoy, 27 de mayo de 2010, Baltasar Garzón Real se halla suspendido de sus funciones como magistrado en la Audiencia Nacional al ser declarado incompetente para juzgar los crímenes del franquismo.

La ONU, organismo que defiende y promueve los derechos humanos a nivel internacional, del que nuestro país es miembro, ha mostrado recientemente su preocupación por la suspensión del juez Garzón. El Grupo sobre desapariciones forzosas alega que la práctica de secuestros es un delito “continuo” desde el inicio de la desaparición hasta que el crimen no sea dilucidado.

El secretario interino de la prestigiosa organización Amnistía Internacional, Claudio Cordone, afirmó que “los cargos contra Garzón son escandalosos”.

El origen material de todo este conflicto jurídico comienza un 15 de octubre de 1977. Las cortes del reino, presididas por D. Antonio Hernández Gil, aprueban la Ley de Amnistía. Tanto la historiografía oficial como la clase política de nuestro país han venido sosteniendo que uno de los pilares del actual modelo de estado que disfrutamos los españoles reside en el espíritu conciliador de la transición, manifiesto en esta Ley. Será el juez D. Luciano Varela Castro quien, actuando en base a la norma del 77, suspenda la actividad de Baltasar Garzón.

Son muchas las preguntas que, ante la luz de los acontecimientos, podemos hacernos. Y no son menos las respuestas que obtenemos. ¿Acaso España no es un estado social, democrático y de derecho o, por el contrario, nos encontramos ante un franquismo del siglo XXI?

Volviendo al inicio de esta breve intervención, las esperanzas que despertó el 20 N del 75 contemplaban, entre otros, la recuperación de toda una vida dedicada a la lucha por una España democrática, republicana y libre. Los españoles esperaban, entre miedos e ilusiones, restituir la memoria de tantos compatriotas, amigos, familiares, compañeros, gentes solidarias de otros lugares, que desde el 18 de julio de 1936 hasta los últimos coletazos de la criminal dictadura habían gastado algo más que sus fuerzas en devolver la dignidad a este país.

Los deseos de los que hablo se resumían en VERDAD, JUSTICIA y REPARACIÓN.

Hoy, a 35 años de conmemorar la muerte de Franco, exigimos como ayer que nuestra historia no sea tergiversada, que los culpables de la tragedia franquista no queden impunes, que la memoria de nuestras víctimas sea reparada.

Muchas gracias.

martes, mayo 25, 2010

Intermedio rojiblanco y sentimental


Anteayer en la tarde, el Granada Club de Fútbol, equipo predilecto/paradójico de esta ciudad nuestra, ascendió a la Segunda División del balompié patrio al perder por la mínima con el conjunto madrileño del Alcorcón. El Graná regresa a la categoría de plata 22 temporadas después, tras otros tantos años repartidos en los infiernos de la Segunda B y la Tercera.

Nunca he sido demasiado futbolero, ni he sentido más de la cuenta los colores rojiblancos. Como espectador, el ciclismo es el deporte que mejor ha conseguido distraer mi ocio, inyectando de emoción las sobremesas soporíferas de cada verano. No soy, por lo tanto, un forofo ni un fanático del club granadino.

El Granada C.F. es un equipo bastante peculiar, dotado de una afición competente y entregada, pero carente (hasta este último domingo) de la suerte del campeón, tan determinante casi siempre en el deporte de competición. Carga a cuestas una fama de pupas difícil de restañar, alimentada en multitud de ocasiones por directivas salteadoras de caminos, jugadores deficientes hasta el paroxismo o entrenadores vendidos al mejor postor.

Nuestro Graná es tan macondiano como la ciudad que le insufló la vida aquel 14 de abril de 1931, en la misma jornada decisiva en la que fue proclamada la Segunda República en España. El destino de la entidad deportiva ha arrastrado consigo el malfario segundorepublicano, sobreviviendo a duras penas a la era del fútbol hipergaláctico, resistiendo ahora con la dignidad y el empaque de un septuagenario pintón y descascarillado.

Mis lazos con el Granada son exclusivamente sentimentales. Era el equipo de mis dos abuelos, Salvador Labrac López y Antonio García López, ambos socios fieles y aficionados entusiastas a lo largo de sus respectivas biografías. Por esta sencilla y lacrimógena razón, dedico esta entrada del Llanto al combinado de sus amores, ese extraño gigante de pies de barro que hoy empieza a reescribir de nuevo su propia gloria.

martes, mayo 04, 2010

Camarada "Carapapa", presta atención al rumor de tus banderas


Escucha Carapapa, aguza el oído pastor de cabras en tu Orihuela natal, presta atención poeta cabrero de saco terrero y trinchera. A través de los rumores, tras de las medias verdades y las mentiras sangrantes, por encima del cúmulo de injusticias que preside nuestras vidas, el aliento de tu pueblo, el quejío sordo de los tuyos, vuelve a intentar alzar el vuelo, vuelve a levantar el potencial dormido de tu bandera. Desde tu fosa de tuberculoso, desde la tumba humilde de español doliente en la que reposan los restos de lo que fue tu hermosura, atiende el grito.

Tu rostro campea, al frente de miles de tricolores. Tu rostro, junto a otros muchos rostros. Cartelones improvisados a contracorriente, retratos de víctimas anónimas al lado de las víctimas públicas y notorias. Miguel Hernández Gilabert, el poeta del pueblo en armas, encabezando la comitiva simbólica de la marcha contra la impunidad del franquismo. Federico García Lorca, Salvador Puig Antich, Julián Besteiro, Javier Verdejo, José Humberto Baena, Lluís Companys, Julián Grimau, el obrero, el maestro, el militar leal, el campesino, el pequeño propietario. Los mártires de la ignominia acompañando nuestros pabellones, pertrechando nuestras conciencias, conectando la memoria colectiva del pasado hecho añicos con la envergadura de nuestro cometido futuro.

Somos pocos todavía, querido Miguel, una minúscula partícula de lo que fuisteis. El movimiento republicano español es un buen propósito, por el momento. Una suerte de galaxias menores, interconectadas por unos colores y un clamor de cambio, hundidas a veces en la miseria de las rencillas personales, enfrascadas en batallas inútiles, carentes de perspectivas sobre lo real. La esperanza, sin embargo, se abre paso. La unidad se otea en el horizonte, como destino ineludible del republicanismo ibérico.

El affaire Garzón ha abierto una grieta en el muro impenetrable del régimen de la Transición. La ultraderecha judicial ha quebrado el primer sello de la caja de Pandora. Ahora toca atreverse a descerrajar la cerradura, convirtiendo el affaire Garzón en el affaire Tercera República Española. Nuestra será la incumbencia.

¿Comprendes Miguel la inconmensurabilidad de la encrucijada en la que nos encontramos? La Monarquía comienza a ser una rémora y un lastre para las nuevas generaciones de españoles. El trono de los Borbones parece condenado a un fracaso relativamente temprano. El movimiento republicano debe comenzar a construir la alternativa, esa España en ciernes que sepa resituarnos en la modernidad.

Tu Carapapa de hoz y martillo, el áspero rigor de tu tez de soldado comunista, aglutina nuestras legiones, enarbola nuestras banderas, conduce nuestras indecisiones. El sistema borbónico arrima también tu ascua a su sardina, celebrándote, conmemorándote, falseándote, emputeciéndote. El rey compra la ultimísima edición de tus obras completas con ocasión del siglo de la Gran Vía de Madrid. El contumaz custodio del legado y de la causa de tu asesino, osa mancillar tu recuerdo de antifascista entero, tu impepinable dignidad de comisario cultural del Ejército Popular de la República.

Pretenden desnaturalizarte, atenuar el peligro rebelde de tus versos, ocultar tu condición de republicano fiel a una clase, a un pueblo y a un país. Ya atropellaron los últimos años de tu camarada Rafael Alberti, acabado en polichinela de trapo al servicio del ego de los poderosos. Ya quisieron despolitizar al pobre de Federico, arrojándolo al cajón desastre de las pasiones burguesas medianamente digeribles. Tú eres su postrer y predilecto experimento, el monstruo de Frankenstein, hecho a la medida de sus desvergüenzas.

Concluyo la perorata, camarada de ayer y de hoy. El acero de tu ejemplo, la tremenda dureza de tu existir de poeta y de comunista servirán para forjar la calidad de nuestras convicciones.

Salud y República, Miguel Hernández.

sábado, abril 03, 2010

Un asesino en el jardín de la "progresía" (A propósito de Joaquín Villalobos)


A Lenin

Para los campesinos de mi patria
quiero la voz de Lenin.
Para los proletarios de mi patria
quiero la luz de Lenin.
Para los perseguidos de mi patria
quiero la paz de Lenin.
Para la juventud de mi patria
quiero la esperanza de Lenin.
Para los asesinos de mi patria,
para los carceleros de mi patria,
quiero el odio de Lenin,
quiero el puño de Lenin,
quiero la pólvora de Lenin.

(Roque Dalton)


Publicaba El País ayer, 2 de abril de 2010, un artículo de opinión titulado Cruje el muro de caña, firmado por el salvadoreño Joaquín Villalobos, de profesión consultor para la resolución de conflictos. La columna en sí no es reseñable, constituye una sucesión más de tópicos y verdades a medias sobre la realidad política de la República de Cuba. Sólo es uno de los últimos proyectiles disparados por la artillería neoliberal contra la Revolución Cubana, en el marco de la ofensiva desatada tras la muerte por huelga de hambre del preso común Orlando Zapata Tamayo, convertido en mártir de la causa anticastrista por los medios de comunicación, meros reproductores de la ideología convencional.

Lo interesante de la pieza periodística no es su contenido, sino su autor. Joaquín Villalobos (San Salvador, 1951) integró en 1975 la troika de comandantes guerrilleros del Ejército Revolucionario del Pueblo que dictó y ejecutó la condena a muerte contra el poeta Roque Dalton. Junto con Alejandro Rivas Mira y Vladimir Rogel Umaña, Villalobos fue responsable directo del asesinato del intelectual revolucionario, enviado al paredón bajo la infundada y disparatada acusación de ser agente doble al servicio de la CIA usamericana y de la Seguridad del Estado cubana. Incluso circulan diferentes versiones que señalan a Villalobos como el autor material del fusilamiento de Dalton, difundidas por los hijos de la víctima.

Hete aquí pues, a un periódico de inmerecidos laureles progresistas y a un antiguo fanático del marxismo-leninismo más intransigente y cerril, conjurados frente a la revolución socialista vigente en Cuba desde 1959. Curiosa mezcolanza ésta, la del diario que fuera en sus inicios portavoz oficioso de la élite liberal del posfranquismo para luego convertirse en el aparato de propaganda favorito del PSOE de Felipe, con el otrora guerrillero reconvertido en experto asesor en contrainsurgencia para los gobiernos derechistas de Sudamérica.

La campaña anticubana va camino de convertirse en una romería de conversos, el festival anticomunista por excelencia para ex comunistas arrepentidos de sus pecadillos de juventud. Los esforzados cruzados de la democracia made in Washington no escatiman esfuerzos a la hora de reclutar caras conocidas para su magna empresa. Plumas prestigiosas no demasiado desprestigiadas, cantautores cansados de la canción protesta pero no del imponente modo de vida al que les condujo la misma, cineastas encantados de haberse conocido, cualquier hombre o cualquier mujer con determinada proyección pública, ingresan al totum revolutum de los enemigos de Cuba. El haber sido, en algún momento de su pasado, miembro, simpatizante o compañero de viaje de alguno de los infinitos PCs y similares que por el mundo han existido desde lo de Marx y Engels, aumenta el caché de los susodichos, los cuales quedan embriagados ante el aromático frufrú que siempre provocan las concentraciones espontáneas de fajos de dólares USA.

Parece evidente que el imperialismo está interesado en aumentar y compactar las filas anticastristas, con el siempre confesado objetivo de desmoronar definitivamente el proyecto socialista cubano. Es en ese contexto en el que hay que situar la reciente aparición del terrorista internacional Luis Posada Carriles en la manifestación proDamas de Blanco celebrada en Miami. Observen el doble rasero: Un asesino de masas, paseándose en olor de multitudes por las calles de Little Havana, aclamado por el grueso del exilio, parapetado tras la camisa blanca de su esperanza criminal, en el mismo jodido planeta en el que a Obama y a sus muchachos de la UE se les seca la boca de tanto condenar el terrorismo.

En estas circunstancias, el diario global en español (o sea, El País) no hace más que seguir la tónica imperial al echar mano de su colaborador Villalobos, solicitándole un relamido artículo contra Cuba. ¿Qué más da otro asesino atizando el fuego de la reacción? ¿Qué importa la memoria de Roque Dalton, en esta era de la desmemoria generalizada? ¿Qué suponen para nuestro balance contable las víctimas de Posada, esos sucios cubanos que llevan tanto tiempo amargándonos el american way of live?

Posdata: Busquen ustedes, si es que existe, el discreto encanto de la progresía. Llevo intentándolo largo rato con ardor guerrero, y encadeno un fracaso estrepitoso tras otro. Después de décadas de rollo macabeo, todo quedó en sexo, drogas y rock and roll.

domingo, marzo 14, 2010

Antonio Tejero, padre fundador de la democracia española


A José Luis Pitarch Bartolomé, comandante de Caballería.
A Amadeo Martínez Inglés, coronel de Estado Mayor.
A todos los investigadores de la verdad histórica del 23-F.
A todas las víctimas, habidas y por haber, de la Transición.

Si las cabezas rectoras del régimen monárquico español cultivaran la sinceridad con el mismo rigor con el que cultivan la propaganda, deberían de haber erigido una estatua con tricornio y mostacho, costeada por suscripción popular, con la siguiente leyenda en su pedestal: "Al teniente coronel Antonio Tejero Molina, prócer de la democracia borbónica."

El monumento, esculpido en mármol de Macael, representaría al oficial de la Guardia Civil en los instantes míticos del asalto al Congreso de los Diputados, con el gesto adusto y el bigote nacionacatólico, enarbolando la pistola marca Astra y ordenando quietud absoluta a los presentes. A falta de un buen caballo desde el que enseñorearse de la situación, el picoleto podría cabalgar a lomos de algún descorazonado (y acojonado) representante de la soberanía nacional.

El emplazamiento ideal para la escultura del teniente coronel sería la madrileña plaza de las Cortes, enfrente del magno templo de la democracia donde sucedieron los hechos. Habría que haber retirado la efigie de Miguel de Cervantes de la citada plazoleta, trasladándola a cualquier almacén del Ministerio de Obras Públicas. ¿Para qué quiere este país literatos de la calaña cervantina, capaces de elevar al universo nuestras miserias cotidianas con la saña y el desengaño de un mutilado de guerra? España necesita militronchos acariciadores de gatillos y conspiradores de café.

La irrupción de Antonio Tejero al frente de sus leales en la sesión de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo como presidente del Gobierno, me ha parecido siempre una recreación paródica de otro suceso, ocurrido en el mismo hemiciclo un siglo antes. El 3 de enero de 1874, un destacamento de soldados de la guarnición de Madrid, enviados ad hoc a la Carrera de San Jerónimo por el Capitán General de la Región Militar, el general Manuel Pavía, desalojaba el Congreso de los Diputados, tras la caída del gobierno republicano conservador de Emilio Castelar. La titularidad del golpe recayó sobre Pavía, pero el verdadero beneficiario era otro general, a la sazón el hombre fuerte del momento: Francisco Serrano, duque de la Torre.

Serrano, nominado de general bonito por la obesa y ninfómana Isabel II, compañera de cama durante sus años mozos, se convirtió pronto en presidente del Poder Ejecutivo de la Primera República, conservando el régimen republicano durante casi un año más, hasta que Martínez Campos proclamó rey a Alfonso XII en Sagunto. El general Serrano perdía de un plumazo todas sus prerrogativas de poder, resignándose a ejercer un papel menor en las bambalinas de la Restauración.

El paralelismo con la asonada del 23 de febrero de 1981 es más que evidente: Tejero haciendo de Pavía sin saberlo siquiera, realizando el trabajo sucio del hombre fuerte del posfranquismo: Juan Carlos I de Borbón. Armada y Milans del Bosch, los dos príncipes de la milicia de más acendrado monarquismo, imbuidos en su rol de espadones decimonónicos, repartiéndose los libretos de Narvaéz y O´Donnell. La plana mayor de los partidos juancarlistas (tradúzcase por centristas, derechistas, socialistas, comunistas, nacionalistas periféricos), complicada en el golpe hasta los tuétanos, como Castelar pero sin el consuelo de la oratoria. El pueblo español, sometido a ración doble de pan y fútbol, espectador conmovido y convencido de la comedia.

Las ráfagas de metralleta de los Tejero Boys no arrebataron vida alguna. Pespuntearon el techo de las Cortes, liquidando los restos de libertad que la Transición no había podido amortajar sin el concurso de las armas. Aquel guardia civil chuloputas, caricatura viva de la rancia derechona ibérica, detuvo el futuro de España aquella tarde de febrero. La Monarquía Borbón amortizó el tejerazo, abandonando a su suerte a las comparsas del teatrillo, asegurando el tambaleante trono de los Reyes Católicos, frenando la macroconspiración ultrafranquista del 2 de mayo, desactivando cualquier mínimo rasgo de democracia real.

Alfonso Guerra, aquel truhán gafapasta que permutó un destino apacible como librero por un lugar a la derecha de Dios en el Olimpo del felipismo, dijo que a España no la iba ni a conocer la madre que la parió tras la victorial electoral del PSOE en octubre de 1982. Resulta harto difícil establecer quién demonios parió a este dichoso país nuestro, aunque yo opto por la hipótesis de que somos el resultado de una conjura judeomasónica aliñada con un cóctel de abortos y células madre, asunto éste muy del gusto de las calenturientas mentes de la jerarquía episcopal española. Aparte de la coña marinera (y anticlerical), permítame decirle, señor Guerra, diputado a perpetuidad: Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.

Salud y República.

martes, marzo 02, 2010

Un millón de gracias compañeros de causa y de trinchera


A día de hoy, 25 de febrero de 2010, dos semanas exactas después de sacar a la luz pública nuestra Declaración ante la ofensiva judicial del franquismo residual contra el juez Garzón, hemos recibido más de cincuenta adhesiones a la misma.

Podemos destacar los apoyos de destacados artistas e intelectuales como el cantaor Juan Pinilla, la periodista Pilar del Río, el escritor Andrés Sorel o el investigador de la Memoria Histórica Paco Vigueras. También han firmado el manifiesto personalidades políticas de la talla de Antonio Romero, Coordinador de la Red de Municipios por la Tercera República, o de Felipe Alcaraz, ex Presidente Ejecutivo del PCE. Es de reseñar también la adhesión de numerosos cargos públicos de IU en diferentes pueblos de la provincia, además de la solidaridad de varios miembros de la asociación Granada Laica, incluyendo a su Secretario, Manolo Navarro.

Es de justicia señalar aquí la adhesión colectiva a nuestra Declaración por parte de la Plataforma de Ciudadanos por la República de Granada, verdadera organización hermana en la lucha y el combate por la Tercera.

No podemos olvidar el apoyo de ciudadanos anónimos, sin los cuales el movimiento republicano español no sería más que polvo cósmico.

Un millón de gracias compañeros de causa y de trinchera.

Salud y República.

Junta Directiva de UCAR-Granada.

Posdata: A continuación, listado completo de firmantes hasta el momento presente.

Adhesiones colectivas:

-Plataforma de Ciudadanos por la República de Granada.

Adhesiones individuales (En riguroso orden de llegada):

-Antonio Romero Ruiz (Coordinador de la Red de Municipios por la Tercera República).
-Manuel Navarro Lamolda (Secretario de Granada Laica).
-Francisco Fernández Moyano.
-Dolores Iglesias Maiztegui.
-Juan Pinilla Martín (Cantaor, Premio Lámpara Minera 2007 del Festival Internacional del Cante de las Minas de La Unión).
-Pablo Laguna Sánchez (Responsable de Jóvenes Laicistas de Europa Laica y Coordinador de Zubia Laica).
-Ignacio María del Río Sánchez.
-Maite Molina Navarro (Coordinadora local de IU en Granada).
-Alfredo Ruiz Marcos.
-Alfonso Bejarano Franco.
-Jesús Fernández Martín (Coordinador local de IU en Huétor Vega).
-Hilario Sánchez Díaz (Concejal de IU en Cijuela).
-Antonio Marín Hernández.
-José Manuel Gutiérrez Rueda.
-Antonio Molina López (Portavoz del grupo municipal de IU en La Zubia).
-Jesús de Manuel Jerez.
-Felipe Alcaraz Masats (Ex Presidente Ejecutivo del PCE).
-Rosario Cervilla Garzón.
-José Vicente Pérez Pérez.
-Rafael Martínez de la Ossa Sáenz-López.
-Eva Martínez Leyva.
-Manuel Saénz Hernández.
-Genoveva Pérez Reyes.
-Francisco Fernández Marín.
-José Prados Gómez.
-José Antonio Cabrera Fernández. .
-Helí García Martínez.
-Miguel Pereira Calvente.
-Juan Antonio Aguilera Mochón.
-Francisco Javier Barrós Leal.
-Laura Rodríguez Mejías.
-Luis Romero Vega (Concejal de IU en La Malahá).
-Pilar del Río Sánchez (Periodista, esposa del Premio Nobel José Saramago).
-Leocadio Fernández García.
-Rosa de Castro Díaz.
-Mercedes Toro Garzón.
-Juan José Carreño Medina.
-María Luisa Ibáñez Jacinto.
-Jordi Grau i Gatell.
-Miguel Pedraza Sánchez.
-Alberto Matarán Ruiz. (Prof. Urbanismo y Ordenación del Territorio UGR.
Dir. Cátedra José Saramago-Seminario de Medio Ambiente y Calidad de Vida. UGR).
-Manuel Ariza Gil-Pèrez (Secretario de Afiliación y Formación de la Federación de Pensionistas y Jubilados de CCOO).
-Juan de Dios Santander García.
-José Manuel Rubio Vera.
-Juan Luis Camacho Reina (Miembro del Secretariado de Granada Laica).
-Laureano Sánchez Perea.
-Fiamma Lolli, traductora y bloguera – Perugia (Italia).
-Alfredo Fagni, licenciado - Perugia (Italia).
-Andrés Sorel (Escritor, Secretario General de la Asociación Colegial de Escritores de España, y Director de la revista República de las Letras).
-Ángel Pertíñez Muros (Portavoz del grupo municipal de IU en Otura).
-Fernando de Dios Provencio.
-Francisco Vigueras Roldán (Investigador de la Memoria Histórica).
-Carlos Martín Izquierdo.
-Ana García Labrac.
-Juan Pablo Segovia Gutiérrez.
-José Luis Linares Linares.
-María Gutiérrez Acosta.
-José María Segovia Alés.

* Se siguen agregando rúbricas:

-Juan Morillo Lora (Presidente de UCAR).
-Antonio Juan Romero Losana (Vicepresidente de UCAR).
-Francisco José Rebollo González (Secretario de UCAR).
-Juan Antonio Muñoz Gómez (Tesorero de UCAR).
-Adolfo Mira López (Vocal de UCAR).
-César Delgado Lorente (Vocal de UCAR).
-Antonio Morillas Rodríguez (Director de CTV TEATRO).
-Pedro Jesús Muñoz Fernández (Maestro en Granada).
-Juan José Acedo Bartolomé (Maestro en Sevilla).
-Carlos Arenas Posadas (Catedrático de Historia e Instituciones
Económicas. Facultad de Ciencias del Trabajo. Universidad de Sevilla).
-Daniel Nicolás Panisello Simón.
-Federico Noriega González.
-Manuel Alcántara.
-Antonio Domínguez Viola.
-Agueda Lara Martínez (Maestra de Educación Primaria).
-Rafael Dominguez Romero (Stro. Acción Sindical de Sicoht- Sevilla, CC.OO).
-Antonio Mendoza Pérez (Profesor de EE. MM. Presidente del Colegio andaluz de entrenadores de fútbol).
-Melissa Feo La Cruz Pérez.
-Eduardo José Cabaleiro Álvarez (Fotógrafo).
-Mariló Tudela.
-Carlos Martín Nogués (Maestro y Director de Teatro).
-Jose Farfan Lora.
-Julio Anguita González (Ex Coordinador General de IU y Ex Secretario General del PCE).
-Miguel Ángel Rodríguez Arias (Profesor de Derecho Penal Internacional en la Universidad de Castilla-La Mancha).
-Francisco Mesa Ramírez.
-Joaquín Carrasco Macarro.
-Paqui Maqueda Fernández (Vicepresidenta Asociación Memoria Historica y Justicia de Andalucía).
-Cecilio Gordillo Giraldo (Coordinador Proyecto “Todos los Nombres”).
-Francisco García García.
-Fátima Gil Prior.
-Luciniano Rodríguez Barranquero.
-Juan Santos.
-Francisco García González.
-Carmen Coello Ramos.
-Luna García González.
-Antonio Narváez Hernández.
-Mª Teresa Valencia Pavón.
-Francisco Marín Cabello.
-Manuel Ceballos Vega.
-Salvador Cortes Fernández.
-Gracia Maqueda Fernández.
-Mª Ángeles Maqueda Fernández.
-Guadalupe Díaz.
-José Mª Torres Ruiz.
-Rosario Medina Ordoñez.
-Miguel Campillo Ortiz.
-Manuel Ruiz Romero.
-Rafael Estévez.
-Francisco Romero Romero.
-Juan Antonio Fernández.
-Pilar Mariscal Fernández.
-Manuel Galante González.
-Teodoro Elena Prieto.
-José Verdón Pérez.
-Enrique Rodríguez Vallejo.
-Julio Martínez Fernández.
-Antonio Dueño Molino.
-Miguel Sánchez Gómez.
-Antonio Ortiz Ortiz (Responsable Movimientos Sociales IU-LV-CA Provincial-Sevilla).
-Valme Sánchez Lozano (Concejala y portavoz IU-LV-CA Tomares-Sevilla).
-María del Carmen Olivares.
-Emilia Guillén Benzal.
-Manuel Castro Vela.
-Héctor Rafael Díaz Guillem.
-Carmen Moreno Castillo.
-Antonio Luis Girón.
-César Avilés López (Murcia).
-Ana Núñez Vélazquez.
-Josefa Delgado Enriquez.
-Mª Josefa Vela Delgado.
-Carmen Cueto Antequera.
-Juan Checa García.
-Diego Millán Jurado.
-Fernando Montesinos Jiménez.
-Natividad Peñas Lorenzo.
-Cristóbal Ortiz González.
-Isabel Morillas Sánchez.
-Antonio Ortiz Morillas.
-Javier Ortiz Morillas.
-Eloy Arco Alcaide.
-Francisco Martín Agea.
-Antonio Villegas Trujillo.
-Elena Garzón Gil.
-Mª Jesús Gil Romero.
-Francisco Gil Craviotto (Escritor).
-Matilde Galán Goyeneche.
-Juan José Checa Galán.
-Antonio Checa Galán.
-María Dolores Checa Galán.
-Matilde Checa Galán.
-Isabel Martínez Cano.
-Pedro Antonio Pérez Manjón.
-Juan Alberto Garzón Gil.
-Andrés Carmelo Cob Hortelano (Jurista y militante del PCE e IU en la Agrupación de Aranda de Duero – Burgos).
-Sergio Altea Cueto.
-Carmen Altea Cueto.
-Cristina Altea Cueto.
-Lorena Benedí Gil.
-Rebeca Jennifer Fiuri Martínez.
-Roberto Montesinos Peñas.
-Fernando Montesinos Peñas.
-María Hernández Sánchez.
-Francisco Morales Gela.
-Laura Pérez Torres.
-Ana María Zanini (Argentina).
-Francisco Cenalmor Martín.

viernes, febrero 12, 2010

Declaración de UCAR-Granada ante la ofensiva judicial del franquismo residual contra el juez Garzón


La Unidad Cívica Andaluza por la República en Granada, ante la ofensiva desatada por el franquismo judicial contra el magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón Real, campaña de acoso y derribo que pretende sentarle en el banquillo de los acusados por haberse atrevido a investigar los crímenes de de la dictadura, manifiesta:

1. Que, dejando de lado los pareceres personales sobre pasadas actuaciones judiciales de Garzón, es de recibo reconocer que ha sido el único juez que ha intentando juzgar los crímenes contra la humanidad cometidos por los sicarios del general Franco, el único magistrado que ha tratado de resarcir a las víctimas del régimen totalitario establecido en España en el período 1939-1975.

2. Que el Auto de procesamiento contra Garzón, dictado por Luciano Varela, magistrado del Tribunal Supremo, resulta vergonzante hasta para los legos en Derecho, conteniendo un cúmulo de aberraciones jurídicas de calibre desmesurado.

3. Que el ataque frontal antiGarzón desencadenado por la extrema derecha judicial y mediática es vivo reflejo de la correlación de fuerzas existente en nuestro país tras la Transición, claramente desfavorable para aquellos que combatieron la tiranía franquista y que sufrieron las consecuencias de haberse resistido a la opresión.

4. Que la denominada Transición democrática supuso un fraude de incalculables consecuencias, una operación de voladura controlada del régimen fascista, dirigida y auspiciada por los herederos políticos e ideológicos del dictador.

5. Que el principal objetivo de la Transición fue garantizar los privilegios de la casta franquista, aún a costa de dejar en la estacada las legítimas pretensiones de libertad y justicia de republicanos y antifranquistas.

6. Que el franquismo militante y/o encubierto continúa enquistado en determinados sectores de la sociedad española, siendo poderoso e impune en el ámbito judicial.

7. Que en esta caza de brujas contra el juez Garzón participan también el principal partido de la oposición (PP) y destacados jerarcas del partido del gobierno (PSOE), enemigos personales del magistrado por su instrucción de diversos sumarios de corrupción y terrorismo de Estado (GAL, Gürtel, etc).

8. Que si Baltasar Garzón es juzgado, condenado y expulsado de la carrera judicial por haber procurado Verdad, Justicia y Reparación para las víctimas del fascismo, el Estado de Derecho del que tanto presumen nuestros próceres sólo será papel mojado, una ficción intragable para cualquier demócrata del mundo.

UCAR-Granada, asociación republicana, interclasista y pluralista, empeñada en la reconstrucción de la razón democrática española, denuncia la venganza del franquismo residual contra el profesional del Derecho que osó pisar el jardín secreto de la dictadura. Las mujeres y los hombres que formamos UCAR-Granada, seguimos convencidos de que sólo la futura Tercera República restituirá la democracia plena en nuestro país.

En esta hora decisiva, Garzón somos todos. Si Garzón es imputado, la Recuperación de la Memoria Histórica y la Lucha por la Tercera República serán arrojadas al banquillo de los acusados.

Salud y República.

Junta Directiva de UCAR-Granada.

En Granada, a 11 de febrero de 2010, 137º aniversario de la proclamación de la Primera República Española.

http://republica-granada-ucar.blogspot.com/

Para adherirse: ucargranada@gmail.com

martes, febrero 09, 2010

"Republicanismo y Federalismo" - José Luis Serrano (Vídeo)

Tenemos el placer de ofreceros el vídeo de la charla-coloquio impartida por el profesor José Luis Serrano en el Aula de Conferencias de la Facultad de Derecho de Granada, el pasado 28 de enero, bajo el título Republicanismo y Federalismo. La conferencia fue organizada por UCAR-Granada, dentro de las jornadas anuales convocadas por la Coordinadora Republicana de Granada.

Conferencia de José Luis Serrano from David Fernandez on Vimeo.

Nos gustaría utilizar esta tribuna para darle las gracias al compañero David Fernández, que se ha encargado de subir el vídeo a la red, siendo uno de los puntales informático-técnicos de nuestra asociación.

También os dejamos el enlace del artículo Constitución sin Patria, publicado por el profesor Serrano en la revista digital Paralelo 36 en noviembre de 2009, el cual le sirvió de base para su intervención. El texto fue incluido días atrás en Criterios Republicanos, el órgano de expresión federal de Unidad Cívica por la República:

lunes, febrero 01, 2010

El Tranco de la Risa Número Cuatro


Descubrí este particular anuncio publicitario en una revista de principios de los noventa, rescatada de la limpieza masiva que realizamos en el piso de los abuelos, una vez fallecida la abuela Pepa, en junio de 2005.

El afiche* propagandístico que les presento en esta ocasión, no se corta a la hora de hacer burla con el hundimiento del socialismo real, tema estrella de aquel momento en la escena política mundial.

El impacto gráfico del martillo desgajado de la hoz, fenómeno irreversible y perpetuo, según el informado criterio del técnico publicitario responsable del anuncio en cuestión, se encuadra a las mil maravillas en la epopeya neoliberal del fin de la Historia. Epopeya que lleva veinte años varada en las masturbatorias mentes de los miembros más ilusos y triunfalistas del staff directivo de la clase dominante. Los otros, los que han sabido aplicar la dialéctica marxista en beneficio de sus intereses, nunca se creyeron del todo el cuento fukuyamiano, mismamente porque los hechos se encargaron de desmentirlo, una vez propagado a los cuatro vientos (e incluso antes).

Antes de que el Telón de Acero bajará definitivamente, antes de que los regímenes socialistas del Este fueran derrocados por las propias élites burocráticas de los partidos comunistas, antes, en definitiva, de que el poder soviético se viera reducido a cenizas, el Caracazo plantó cara al sistema, anticipando (y provocando) el desafío bolivariano. El neoliberalismo, en su espiral de planes de ajuste en los países subdesarrollados, sentó las bases para el renacimiento del socialismo, un socialismo postsoviético múltiple y heterodoxo, de complicado pronóstico y en estado de guerra continuo.

Este socialismo fetal, que se encuentra en plena gestación, demuestra que la hoz y el martillo acabaran reanudando el romance interrumpido para conducirnos a la victoria.

* Término bastante popular en Iberoamérica y en desuso en la península.

miércoles, enero 27, 2010

"Republicanismo y Federalismo" Conferencia a cargo de José Luis Serrano


Republicanismo y Federalismo

A cargo de José Luis Serrano Moreno, profesor de Filosofía del Derecho, novelista y articulista.

Aula de Conferencias. Facultad de Derecho (Plaza de la Universidad SN).

Jueves 28 de enero. 7 y media de la tarde.

Organiza: UCAR-Granada.

Convoca: Coordinadora Republicana de Granada.

Salud y República.

sábado, enero 23, 2010

Rincón del invitado: Juan Pablo Segovia Gutiérrez (2)


Vuelve el Rincón del invitado con una nueva perla reflexiva del compadre Juan Pablo, un texto conmovedor sobre el complejo de culpa del hombre occidental. La premisa fundamental para pasar a la acción es, sin duda alguna, el aguijoneo moral de la miseria evitable en la era del capitalismo cibernético.

Les dejo con el verbo florido de este cantoriano de voz cascada permanente y acento cubano a ratos:

Así estoy, otra vez pensando en lo mismo. Dios, cuando parará esto. A veces creo que es imposible deshacerse de este sentimiento, este pesar, esta cruz que llevo sobre mis espaldas. Una condena eterna parece. ¿Cómo me puedo deshacer de ello? Nadie lo sabe. Mi alma se siente presa de algo que no entiende y la razón no puede hacer nada para solucionarlo. Quizás haya que recurrir a algo místico, a alguna pseudociencia. Hay veces en que veo la salida, pero al instante todo se oscurece y vuelvo a caer. Es algo así como un bucle: se repite una y otra vez, sin fin. Un pozo sin fondo. Caes, no paras de caer y llega un momento en que, a sabiendas de que el golpe con el fondo es mortal, lo deseas. Se apagaría este sufrimiento en un suspiro, el último suspiro que exhalaría. En fin…quizás deba pensar en soportarlo, llevarlo el resto de mi vida a cuestas, como un burro carga, sin saber por qué, trigo de un lugar a otro, durante toda su vida. He nacido aquí y puede que la suerte estuviera de mi parte el día en el que este mundo me recibió. Vivo en el sagrado occidente, alejado del sufrimiento de esas gentes del sur. Ese sur en el que un día nació el ser ¿humano? Esa es la cuestión. Da igual, seamos o no humanos o, más bien, estemos o no humanizados (lo cual dudo), debiéramos de pararnos a pensar, no a asumir, como hemos hecho hasta ahora. En mi caso, soy un burro, pero se porqué llevo esa carga de un lado a otro: impotencia se llama y, el que no la tenga, no es humano.

miércoles, enero 20, 2010

Últimas noticias de Antonio Salvador


Antonio Salvador, el fundador de este blog, su alma máter durante tres largos años de furibunda actividad político-festiva (2007-2010), dimitió hace unos meses de todas sus responsabilidades, pasándome el testigo. Desde entonces, se encontraba en paradero desconocido.

Ayer encontré en el buzón una carta con su nombre en el remite, con matasellos de Maipú, provincia de Mendoza, República Argentina. En el interior del sobre apareció una cuartilla torpemente emborronada, la cual les transcribo de manera literal:

"Querido Labrac:

En primer lugar, me gustaría pedirte disculpas por haber partido sin despedirme de ti y de los tuyos.

Por otra parte, permíteme que te riña un poco, por tu trabajo al frente del Llanto. Me lo tienes abandonado, casi no lo actualizas, va a palmar de aburrimiento. Espero que sepas rectificar, por tu propio bien y por el de mi reputación, conquistada con tesón y esfuerzo.

Despídeme de la familia, de los amigos, en especial del doctor Segovia, del Moreno de Cádiz, del Neocon superdotado, del capitán José Vicente.

Tu camarada,

Antonio Salvador
Escritor español.

Al pie de los Andes, en el solar de los Archilla que cruzaron el charco, degustando un mate calentito."

Esta mañana, al encender el móvil, vi que tenía un sms de Sánchez Gordillo. Luego, he llamado al Ayuntamiento de Marinaleda, y me han confirmado que ya está colocada la placa de su calle en el centro del pueblo.

La labor de zapa del lobby antoniosalvadoreño ha surtido efecto.

miércoles, enero 13, 2010

El Tranco de la Risa Número Tres

Inauguramos el año 2010 en El Llanto de la Acequia retomando este apartado humorístico, tras el parón programado de las vacaciones navideñas. Hoy, a diferencia de en ocasiones precedentes, el Tranco de la Risa consta de tres partes indisolubles, acompañada cada una de su correspondiente imagen, las cuales les paso a relatar:


La Barbie peliteñida, musa del neofascismo italiano, posa junto al Ken recauchutado, primer putero (ministro) de la República de la bota. Alessandra Mussolini, nieta del Duce y sobrina de la Loren, vestida con un recato indigno de una conejita jubilada del Playboy, mira fuera de cámara con naturalidad. El Cavaliere, maquillado al extremo, se asemeja a un madelman de hiératica compostura, desconocedor del catedralazo que le aguardaba a la vuelta del Duomo.

La fotografía que preside este apunte es un reflejo esperpéntico de la situación política y social en Italia: Un empresario corrupto, amplio conocedor de los medios de desinformación de masas, después de apoderarse de los restos del fascismo mussoliniano, ha tomado posesión del Estado, encandilando a la ciudadanía con su desenfadado estilo de mafioso cachondo y consuela viudas.


Un señor bajito y con gafas, equipado de un monumental afán proselitista, nos entregó lo que precede una mañana de otoño, al salir de la cafetería Helios, en la Plaza del Boquerón. Creo que sobran los comentarios, porque el abajo firmante anda perdido desde entonces, entre zorras y viñas, sin comprender el dichoso porqué del minitexto.


Puede resultar contradictorio, que en un espacio dedicado al cachondeo como éste, aparezca una nota de recuerdo a un hombre que acaba de morir, pero todo tiene su explicación. El susodicho, Salvador Labrac Archilla, tío materno de este su eterno servidor, fue, a lo largo de sus 60 años de vida, rey del chascarrillo y del chiste enciclopédico, émulo granadino de chistosos kilométricos tales que Eugenio o Paco Gandía. Apenas tres semanas antes de fallecer, pudo deleitarnos con varias de sus composiciones más cañeras, ya que el tito Salva, como siempre le conocimos en casa, personalizaba hasta en los detalles más nimios las chanzas aprendidas en la calle y en los bares.

Hasta siempre, Salva. Recibe un abrazo estratosférico del que fue tu sobrino y tu contrincante ideológico.

jueves, diciembre 24, 2009

Declaración de UCAR-Granada con respecto al resultado de las excavaciones en Fuente Grande (Alfacar)‏



La Unidad Cívica Andaluza por la República en Granada, ante el resultado final de las investigaciones y excavaciones llevadas a cabo en el entorno del Parque García Lorca de Alfacar, las cuales han puesto de manifiesto la inexistencia de fosas y enterramientos en un determinado lugar de aquellos parajes, manifiesta:

1. Su oposición total y rotunda al circo mediático en el que se ha convertido la búsqueda de los restos mortales de los represaliados del franquismo supuestamente sepultados en aquella zona, a saber: Francisco Galadí, Fermín Roldán, Joaquín Arcollas y Miguel Cobo. La actitud ocultista de la Junta de Andalucía ha fomentado la proliferación de rumores y teorías, perjudicando el propio desarrollo de la investigación.

2. Su desacuerdo con las actuaciones parciales en materia de Memoria Histórica, que privilegian a unos muertos sobre otros, sin tener en cuenta la necesidad de una visión integral del problema.

3. Su convencimiento de que la Recuperación de la Memoria Histórica de nuestro pueblo es un asunto de capital importancia para la cicatrización definitiva de las heridas de la guerra civil española y de la dictadura franquista.

4. Su exigencia a los poderes públicos para que actúen de oficio, ordenando la apertura de las fosas comunes diseminadas por el territorio español, identificando a las víctimas en la medida en la que sea posible.

5. Su condena de la Ley de Memoria Histórica promulgada por el gobierno socialista, la cual supone una legitimación indirecta del régimen de Franco y una especie de Ley de Punto Final, al no anular los juicios-farsa de la dictadura.

6. Su determinación de seguir luchando por la Tercera República Española como forma de estado homologable, en términos democráticos, al resto de la Europa Comunitaria.

7. Su pretensión de que sólo la República sentará las bases de la reconciliación nacional española, desmontando el pacto de silencio de la Transición y devolviendo la dignidad a las mujeres y a los hombres asesinados, encarcelados, torturados y reprimidos por el fascismo.

UCAR-Granada, asociación republicana, interclasista y pluralista empeñada en la reconstrucción de la razón democrática española arrasada por el franquismo, se reconoce en el lema popularizado por el Ayuntamiento de Víznar: Lorca eran todos.

Lorca eran todos, porque Lorca fue uno más entre los cientos de miles de asesinados en aquella orgía de sangre que provocó el golpe militar del 18 de julio de 1936. Lorca eran todos, porque Lorca simboliza a la perfección la tragedia de la guerra civil y de la posterior dictadura. Lorca eran todos, porque nuestra piel de toro aún guarda en sus entrañas los cadáveres de miles de Lorcas.

Salud y República.

Junta Directiva de UCAR-Granada.

* Repercusión de nuestro comunicado en Internet:













viernes, diciembre 18, 2009

España como imposible (pendiente de realizar)


Hoy que llevo mis campos en mis ojos
y me basta mirar para verlos crecer
siento vuestra llamada, prados de verde edad,
oigo vuestra palabra, árboles de cien años,
y os busco inútilmente a través de la tarde.
Ni el vuelo de los trinos ni el canto de las ramas
han de romper el duro silencio de mi boca.
Si me quedase inmóvil, como esta buena encina
vendrían vuestros pájaros a anidar en mi frente
vendrían vuestras aguas a morder mis raíces
y aun seguiría viendo con su blancura intacta
quién sabe si dormida, la España que he perdido.

(Pedro Garfias. Primavera en Eaton Hastings)

En la travesía sin retorno del exilio republicano de 1939, España se fue desvaneciendo en los confines del horizonte oceánico. Para aquellos obligados a emprender la senda del destierro, España se agotó en los muelles de un puerto, desapareció tras la frontera francesa o se evaporó cuando sus sierras se extraviaron del ángulo de visión herido por el llanto.

Los españoles derrotados, los vencidos que pudieron escapar de las zarpas del fascismo victorioso, escogieron mayoritariamente el continente americano como destino de asilo y refugio. Al México progresista de Lázaro Cárdenas, que tanto apoyó la empresa republicana, vinieron a recalar los más.

España era todavía el tacto, el olor, la suave ráfaga del calor andaluz, el quebranto inmisericorde de la lluvia en los pastizales del norte. La patria era el ayer querido y detestado, el país por construir y la cárcel del librepensamiento, la hoguera y el puño, Trento y el Ebro. España era una mujer morena condenada al aceite de ricino, España era la esperanza del triunfo aliado en la guerra mundial. La dictadura parecía flor de un día, el regreso al hogar se adivinaba en cada suspiro.

Conforme el deseo cedió al paso imperioso de la realidad, se frustraron sueños, se incumplieron promesas, se formaron familias, se olvidaron ciertos detalles, se catalogó a España de fetiche, de oscuro objeto del deseo. La patria perdida fue quedándose en los versos de los poetas, cobijada en un rincón del sentimiento, escondida bajo un doble fondo como los monstruos de feria.

La Segunda República Española fusilada una y otra vez, despeñada al abismo de un barranco, encarcelada y hambreada, apaleada y torturada, España rapada y violada, víctima de la erradicación sistemática de la razón y de la idea. La franquistada ejecutó a España, echó su cadáver a los perros y enterró las sobras en Cuelgamuros.

Los transterrados comprendieron tarde que era inútil volver a España, pues su España, la que resistió el empuje nazifascista durante tres interminables años, sólo estaba viva en sus recuerdos. Max Aub, el novelista por excelencia del exilio, puso por escrito la crónica del desencanto en La Gallina Ciega, implacable dietario de un viaje por tierras españolas en 1969.

La España en la que nacimos es un espejismo plantado en mitad del páramo de la modernidad. Una fotocopia contrahecha de lo mejor que fuimos, la prueba patente de que la articulación de un nuevo marco de convivencia debe ser uno de nuestros caballos de batalla, de cara al mañana.

jueves, diciembre 10, 2009

Balada triste del Sáhara Occidental


Salir por patas del Sáhara Occidental, dejando al pueblo saharaui en el más pedregoso de los desamparos, fue la primera acción heroica del reinado de Juan Carlos I de Borbón. Reinado de facto, oficioso digámosle, pues aún malvivía el general Franco en una cama del hospital La Paz, para entonces una masa informe prácticamente inerte, la última moneda de cambio de la camarilla de El Pardo.

Nuestro Ejército, especializado en la represión y el asesinato selectivo de la ciudadanía española, huía del desierto abandonando a los saharauis a la merced de su peor enemigo: Marruecos. El franquismo acababa donde empezó, regalando al sátrapa Hassan II lo que quedaba del antiguo Protectorado.

Treinta y tantos años después, España vuelve a las andadas, colaborando en el secuestro aeroportuario de la activista saharaui Aminatu Haidar. Las beneméritas autoridades españolas se niegan a presionar al gobierno alauita para que extienda un nuevo pasaporte a nombre de Haidar y le permita retornar a El Aaiún. La situación es crítica, ya que la huelga de hambre emprendida por la independentista saharaui amenaza con llevarla a la tumba.

El ejecutivo de Zapatero intenta bandear el temporal contemporizando con Marruecos y con la plataforma de apoyo a Aminatu, sin ni siquiera atreverse a utilizar las poderosas armas de las que dispone para obligar a Mohamed VI a ceder. España y Marruecos gozan de unas excelentes relaciones comerciales, las cuales contribuyen de una manera esencial al sostenimiento de la corrupta monarquía marroquí. ¡Es la economía, estúpido!, podíamos gritarle a ZP entre arqueo y arqueo de cejas.

¿Dónde anda el rey en estos momentos, ése que tanto alaban los cortesanos de lengua viperina y barriga agradecida? Recibiendo premios a la libertad de las garras del funesto Aznar.

Dios los cría y ellos se juntan, decimos abusando del goloso refranero castellano. Ya se encargará la República de ajustarles las cuentas.

* Dibujo de Juanito Kalvellido.

jueves, noviembre 26, 2009

Un histrión al servicio de Su Graciosa Majestad


Europa era un erial. La Gran Guerra había convertido el continente en una inmensa escombrera. Los campos de batalla, sembrados de cadáveres, fulminaron la inocencia histórica de la clase obrera. La burguesía sintió en su cogote el aliento portentoso de Octubre, la constatación fehaciente de que el socialismo era una amenaza temible.

Había llegado la hora de los hombres fuertes, el ascenso irremediable del jefe carismático (Antonio Gramsci dixit). Los políticos tradicionales, los representantes de los intereses del gran capital en Cortes y Parlamentos, se retiraban a sus cuarteles de invierno. Aparecía en lontananza el caudillo totalitario, el conductor de la nación en medio del caos, aupado al poder por los propietarios de los medios de producción.

Italia, estado joven y enfermizo, se encontraba en estado de emergencia. Las organizaciones de masas de la socialdemocracia, reverdecidas por los nuevos cuadros del bolchevismo balbuceante, movilizaban a sus efectivos en huelgas, ocupaciones de fábricas, manifestaciones, etc. El aparato administrativo fundado por el conde de Cavour se tambaleaba.

Con vistas a salir del atolladero cuanto antes, la Italia de los Saboya partió en busca de un condottiero. Sin un Ludovico Sforza o un César Borgia que llevarse a la boca, pronto repararon en el líder de un movimiento paramilitar y rompehuelgas, un personaje de ópera bufa que respondía al santo y seña de Benito Mussolini.

El histrión, el fantoche, el matón, el intelectual de revólver al cinto, el chulo de taberna, el socialista renegado, el fornicador incansable, el infame capaz de poner en cintura al proletariado, el tipejo encargado de devolver la tranquilidad a los hogares de buena familia. Víctor Manuel III, el monarca de supuesta estirpe liberal, el enano empechado de entorchados, le hizo jefe de gobierno en 1922.

Mussolini se convertía en el amo de la situación apenas una década después del congreso del Partido Socialista Italiano (PSI) en Reggia Emilia, a través del cual la extrema izquierda socialdemócrata, comandada por él mismo, se hizo con el control de la formación obrera. El intransigente Benito, partidario pertinaz de la autonomía del PSI, encarnizado rival de cualquier tendencia dispuesta a abrir el partido a la sociedad civil, era nombrado director del diario Avanti, órgano de expresión de los socialistas transalpinos.

La guerra del 14 significó una prueba de fuego para el movimiento obrero europeo. El atentado de Sarajevo desencadenó una espiral de acontecimientos inesperados que modificó todo lo imaginable. En cuatro años escasos de conflicto bélico, la vanguardia ideológica de los trabajadores fue zarandeada como un guiñapo, a capricho del curso de la historia.

Jean Jaurès, el insigne socialista francés, asesinado por la ultraderecha chovinista. Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, apalizados hasta la muerte por sicarios de sus antiguos compañeros socialdemócratas. La revolución alemana, ahogada en el pozo de su ineficacia. Lenin y Trotsky conquistando el Palacio de Invierno y derribando el feudalismo zarista a golpe de soviets.

Benito Amilcar Andrea, el hijo del anarquista, dispuesto a casi cualquier cosa para alcanzar la gloria, defendió con ahínco la entrada de Italia en la guerra, contrariando la posición oficial del PSI. El cisma estaba abierto. Tras fundar el periódico Il Popolo de Italia, de orientación claramente nacionalista y antisocialista, es expulsado del partido y marcha al frente.

En 1917, fecha de ardoroso simbolismo, el MI5 le contrata como agente secreto al servicio de Gran Bretaña. Sir Samuel Hoare, diputado conservador y posterior embajador ante Franco, le encarga una misión bien remunerada. A cambio de cien libras semanales, Mussolini debía utilizar su periódico para evitar el descuelgue guerrero de Italia, además de enviar a sus muchachos a reprimir manifestaciones pacifistas. La sorprendente noticia fue desvelada hace poco más de un mes y pasó casi desapercibida para los profesionales de la desinformación masiva.

Inglaterra, la vieja raposa avarienta del poema de Léon Felipe, la pérfida Albión de nuestra historiografía nacionalcatólica, financió al creador del fascismo italiano, al colaborador sumiso de Adolfo Hitler, el pequeño cabo austríaco, protagonista de la mayor pesadilla del género humano. Una bomba informativa de este calibre debería haber provocado sesudas reflexiones, columnas mordaces, declaraciones de condena y arrepentimiento...

La licencia para apalear, para manipular a la opinión pública, otorgada al charlatán forzudo, deja al descubierto la génesis capitalista del totalitarismo nazifascista, recurso desesperado de la burguesía en momentos de crisis existencial. El Holocausto industrializado de Adolfo y cía es el resultado decantado de esa apuesta de clase, de ese órdago al socialismo y a la democracia formal.

El gángster, el capo de una banda de criminales, el violento restaurador de la libertad manchesteriana, vino, vio y venció. El César de cabeza rapada y amantes a gogó, no tuvo ningún Bruto* que impidiera su dictadura personal.

Una vez primer ministro del reino de Italia, tocado de traje y chistera, fomentó la amistad del entonces prominente liberal británico Winston Churchill, adorado santón de la derecha postfordista. Churchill siempre consideró a Mussolini como un amigo íntimo, incluso en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. Últimamente, se han propagado ciertas teorías que acusan al orondo fumador de habanos de ordenar la ejecución del Duce, a fin de evitar la aparición de documentos comprometedores para su prestigio y su carrera política.

La cuna de la Revolución Industrial, la patria de Adam Smith y David Ricardo, amamantaba al lobo fascista, a la jauría de camisas negras prestos a someter a los esforzados militantes de la causa obrera. En San Petersburgo, el crucero Aurora remontaba el río Neva para liberar al hombre de la explotación del dinero.

* Su yerno, Galeazzo Ciano, intentó representar ese papel a partir de la invasión aliada de Sicilia en 1943, cuando ya todo estaba perdido. La insubordinación le costó la vida.

miércoles, noviembre 18, 2009

Conversación con Felipe Alcaraz (Sobre Javier Egea y otros particulares)


Luis Felipe Alcaraz Masats, granadino de 1943, comunista de la hornada del franquismo tardío, homónimo a contracorriente de Luis Felipe Igualdad, el rey burgués de la Francia entrenapoleónica, topó con la literatura en una ciudad hervidero de literatos. Doctor en Filología Románica, profesor de Crítica Literaria en el Colegio Universitario de Jaén, poeta y novelista publicado antes de entrar de lleno en la arena partidaria, luego secretario general del Partido Comunista de Andalucía (1981-2002), presidente ejecutivo del Partido Comunista de España (2005-2009), parlamentario autonómico, diputado nacional.

Un Felipe Alcaraz al que descubrí como escritor en una librería de lance, años ha. Informe para una toma de partido en literatura (Akal, 1977) me situó por vez primera en el debate marxista de las letras, cuestión en la que seguimos, a pesar de los pesares, en tiempos pésimos para la lírica y la revolución.

Este mayo florido, Felipe me empujó de repente hacia Javier Egea. De aquellos polvos vienen estos lodos, si me permiten ustedes el manoseado adagio español.

P.- Tu última novela, La muerte imposible (RD Editores, 2009), contiene un personaje de esos que seducen al lector desde la primera línea, Jesús Búrdalo, trasunto nada presunto de Javier Egea, se apodera del texto a través de una trama secundaria que va creciendo en intensidad, en paralelo al desenlace de la trama principal. Sabemos también que tu próxima obra será una especie de biografía novelada del poeta. ¿Qué tuvo de especial Javier Egea, qué significado sigue teniendo su poesía para que le hayas dedicado dos libros, con lo que ello conlleva?

R.- Me alegro que me hagas esta pregunta (risas). La verdad es que “sigo” a Quisquete desde casi siempre. Un dato: vivíamos en el mismo barrio, aunque el primer recuerdo que tengo de él hay que situarlo en el Bimbela (bar, tugurio), junto a Enrique Vázquez de Sola, entre otros. Entonces Javier hacía otro tipo de poesía, con Góngora como bandera. Y así aparece, como gongorino (grasiento) en mi primera novela, Sobre la autodestrucción y otros efectos, que escribí entre el 72 y el 74. La última vez que nos encontramos fue en Sevilla, debajo del cielo protector de una gran bandera roja, surcando el Guadalquivir mientras celebrábamos el 150 aniversario del Manifiesto Comunista (1998). Pero fundamentalmente (recuerdos y vecindades aparte) hablamos de un poeta y un poeta materialista, por más señas, quizás el único que llega a conseguir en la poesía esa estructura profunda: la lógica de la explotación, quiero decir. Y digo que quizás sea el único porque no hablo de un poeta militante, de partido, aunque también lo fue: sino de un militante del materialismo, del discurso materialista en poesía, y ahí estriba su “originalidad”, o su radical novedad, como se encargó Juan Carlos Rodríguez de decir un día de finales de 1980 en La Madraza. Es decir, su poesía pasa del mitin, del sentimiento o de la experiencia, al discurso poético “otro”.

Quisquete tiene su etapa más “feliz” entre 1980 y 1982, con una cierta prolongación hasta 1.984, frontera en la que se le empiezan a derrumbar muchas cosas, sobre todo a raíz del fin de los encuentros en La Tertulia. En ese espacio escribe y publica sus dos grandes libros, impagables, incomparables: Troppo mare y Paseo de los Tristes. El primero que escribe, aunque lo publica después, lo hace a partir de su estancia en la Isleta del Moro, donde realmente sólo escribe el poema que le da título al libro; pero allí salta de la poesía ahistórica a la histórica. Realmente, a partir de entonces todo en su vida está pensado (con sufrimiento salomónico, como diría Lorca) desde ese salto: desde la Isleta y aquel mar interminable.

Se ha dicho, incluso se ha escrito, que a partir de entonces se descolocó, y se alude a problemas con el alcohol, incluso se ha afirmado que era un enfermo, o, también se ha publicado, que no quiso acceder a esa especie de pacto social de la popularidad, como hicieron otros, que cambiaron a tiempo de domicilio y se situaron en la modernidad. En todo caso, Quisquete no quiso “normalizar” ni su discurso ni su vida, no insertándose en una poesía de la experiencia que, a la vez, en función de una batalla teórica y comercial determinada, se convirtió en la norma poética. Proceso que vivió de cerca, hasta 1999 Quisquete. Precisamente en su último libro, Raro de Luna, intenta, a la vez, no volver a sus dos grandes libros (era una de sus chulerías; siempre se apostaba entero) y, de paso, vulnerar la norma a través de un surrealismo muy “controlado” y un encaramiento final con la muerte y el lado oscuro e irredimible de las cosas. En el fondo supone echarle el cierre a su escritura y, algunos años después, a su vida. Pues bien, todo esto, que aparece apuntado en La Muerte Imposible, es lo que se desarrolla en esa biografía novelada que estoy terminando, en un momento, además, en que, a mi juicio, se intenta digerir-fijar-reinterpretar a Quisquete sin tener en cuenta la estructura de fondo de sus dos grandes libros.

P.- En alguno de tus escritos, particularmente en Javier Egea y el desprestigio de la realidad, contrapones el discurso poético radicalmente materialista de Egea frente al discurso socialdemócrata de sus compañeros de generación Álvaro Salvador o Luis García Montero. ¿Podrías pautar las diferencias entre uno y otro discurso?

R.- Es algo que hay que desbrozar. Hay que empeñarse en desbrozarlo, porque se quiere hacer ver que es igual la llamada Otra sentimentalidad que la poesía de la experiencia, o que ésta es un afluente de aquélla; operando, pues, en la misma problemática. Y no es así, no es exactamente así. Es una batalla que se empezó a dar casi desde el principio en el terreno de la teoría y la crítica, en términos muy explícitos, que ayudan a delimitar los terrenos. Al mismo tiempo se produjo un apagón, un punto ciego, como si otros no se hubiesen atrevido a diferenciar las cosas ni en el terreno de la teoría ni en el del análisis de los textos diferenciales que se producen, por así decirlo, antes de las fechas señaladas y después de ellas, aunque esto de las fechas sea siempre un terreno resbaladizo (aunque ahora después daré algunas menos resbaladizas). El caso es que sí existió la poesía “otra”, la poesía de clase. Aunque la poesía siempre es de clase, lo que pasa es que esta vez se hacía desde el punto de vista de la explotación y además a través de un discurso enterizo, existente realmente, es decir, históricamente no burgués, que además convertía el tiempo, el espacio y el yo en historia concreta (lo que dijo J.C.R. en aquella sesión de la Madraza: ese inconsciente que nos trabaja y nos produce como explotación y como muerte).

Y hablando de historia concreta: hay dos fechas en torno a las cuales se producen transformaciones pertinentes a la hora de explicar las cosas. Me refiero a 1982, en que el triunfo apabullante de la socialdemocracia parece enterrar el proyecto transformador, y 1989, en que cae el Muro de Berlín, cerrando presuntamente toda esperanza, si es que en algunas posiciones experienciales quedaba alguna. Y hay otra fecha, 1996, en que uno de los actores de esta situación dice que la poesía de los últimos 15 años ha sido la poesía de la socialdemocracia, es decir, una poesía media, digerible, correspondiente a las nuevas capas medias emergentes a partir del triunfo socialista de 1982. Bueno, quedan dichas las fechas y no hace falta mayor comentario. En todo caso es preciso aclarar la alternativa que se elabora para poder existir, siendo de izquierdas, en el seno del sistema. Y no es otra que la teoría de la modernidad: recuperar las huellas de la ilustración (se empieza a perfilar el imaginario del “ilustrado romántico”) allá donde se dejaron aparcadas, al otro lado del paréntesis rojo, que se cierra en el 82-89. Y todo lo que no sea la modernidad, o es dogmatismo o ancianidad o estalinismo, etc. Y sobre esas bases se crea esa norma poética de la que no quiso participar Quisquete, ese Quisquete que escribió en uno de sus cuadernos que los solitarios son esos que le dicen a su amada: me quedo solo pero no me vendo.

Por todo ello la necesidad de que nadie “fije” la poesía de Quisquete en términos inaceptables, por mucho que se haga desde una supuesta amistad íntima, que no puede ni debe convertirse en una apropiación, por mucho que se haga en nombre de peritos y entendidos. Es decir, Quisquete fue un gran poeta, pero no sólo eso; en todo caso fue un gran poeta de una poesía “otra”, y eso no cabe en la norma posterior, que, como corresponde en estos casos, o intenta sepultarla o reinterpretarla o digerirla.

A pesar de que se ha dicho que un comunista nunca está solo, quizás, cuando publique la biografía novelada, me encuentre con un panorama diferente, dada la confusión académica reinante y cierto síndrome de “Puerto Urraco” al que se ha llegado en algunos ambientes. Después de la caída del Muro da la impresión de que algunos no tenemos derecho a existir.

P.- Conociendo la innegable predilección que sientes hacia la figura y el ejemplo de Juan Carlos Rodríguez, ¿te atreverías a explicar a los profanos en la materia el porqué de la importancia de este hombre para la construcción de una poética marxista?

R.-Uno de los “dramas” de J.C.R. puede estribar, supongo, en que todo el mundo le pregunte por la Otra sentimentalidad, o por los nombres consabidos, y se desconozca su inmensa obra en defensa de (y produciendo) un marxismo, a la vez, con Marx y sin Marx, es decir, un marxismo que sabe pensar solo. Ese marxismo que sabe diferenciar, en abstracto y en concreto, el objeto real y el del conocimiento (como dijo Spinoza: el concepto de perro no ladra). Al final, necesariamente, el texto que estoy a punto de terminar es también, en parte, la biografía novelada de J.C.R., quizás porque tengo temor a los reinterpretadores y a veces me gusta jugar el papel de padre del padre. Lo que ocurre es que entonces, sin duda, le estamos exigiendo demasiado: prácticamente le exigimos que para que nadie lo convierta en una gárgola del sistema tiene que quedarse absolutamente sólo. En realidad, yo no le pido tanto. Sólo le pediría que no “abjurara” de lo dicho y escrito sobre Javier Egea, en un momento peligroso, en que la modernidad se ha convertido en una máquina de picar carne. Aunque hay cosas que él ya no puede (ni quiere, lo demuestra día a día con sus presencias y ausencias) cambiar, entre otras cosas porque él, con su “Teoría e historia…” fue el causante, el referente, el motor de todo en aquel retiro de la Isleta… Mientras Quisquete, a la vez, oía “La creación” de Haydn y rompía con metafísicas y consejas y fetichismos. Incluso estoy dispuesto a perdonarle a Juan Carlos el punto ciego a la hora de diferenciar los textos de Quisquete de la poesía experiencial. Pero todos los sabemos, y sabemos su “culpa” de profesor y amigo, de “teórico”: aquello existió, existió realmente. Es decir, existe, debe seguir existiendo, y eso va a suponer una cierta batalla, en la que no va descaminado Pío Alcántara con su insistencia y atrevimiento (el cartero siempre llama dos veces).

P.- ¿No consideras que tu condición de político profesional, de tan larga trayectoria en el PCE y en IU, ha perjudicado tu propia carrera como poeta y como novelista?

R.- Yo no me he podido negar nunca ni a un vino viejo ni a la primacía de la política. Primacía de la política para un marxista que leyó a Marx, en un principio, a través de Lenin. Por tanto, no podía hacer otra cosa, máxime cuando no creí nunca (tampoco a la postre Althusser) en el tema de la práctica teórica como un espacio alternativo a la política. Althusser hasta 1980, en que tuvo lugar el no-ha-lugar, debatió en su distrito, repartió panfletos e hizo el puerta-a-puerta. Eso sí, tampoco he podido dejar de escribir literatura, esa gran mentira que dice toda la verdad, a pesar de ella misma. Y el único cambio que podría haberse dado me hubiera convertido en otra persona: ese pacto con el mercado que tan habilidosamente disfrazan unos y otros, o una cierta neutralidad disfrazada de asco por los políticos. He dedicado más de 35 años a esa lucha, y ya está. Es decir: la lucha continúa. Y yo con ella, dedicando ahora más tiempo a la literatura y a mi perra.

P.- ¿En qué fallamos o acertamos en la Transición de marras?

R.- A Quisquete, a partir de 1982, no sólo empiezan a fallarle las reuniones en la Tertulia, sino su propia partido, que también está, de forma cada vez más clara, en un proceso de “normalización” en el nuevo panorama pactado, cuando la lucha por las libertades se convierte para muchos en una lucha por una democracia donde, como dios existe entre las perolas, el capitalismo se hace dueño y respira y conspira con la gente y los partidos de izquierda, que empiezan a transformar las estrategias revolucionarias en hojas de ruta para la gestión. Como verás yo soy también responsable, en la parte que corresponda, de una etapa que es preciso abrir de nuevo, ya lo hemos hecho, precisamente en el momento en que la gente se atreve de nuevo a pensar que el problema se llama capitalismo. En fin, lo dicho más arriba: la lucha continúa.

Colofón.

El que suscribe realizó un par de cuestiones más al camarada Alcaraz, relacionadas con el affaire Fortes-García Montero y la reacción de IU Granada ante el mismo. Decidió responderlas conjuntamente de la manera que sigue:

Sobre las otras dos preguntas: Yo estoy entrando en ese debate, en ese Puerto Urraco, pero no quiero someterme a simplificaciones. Mi posición la voy a dar por escrito en un texto de 300 folios, si alguien quiere publicarlo (y si no empeñaré el piso y distribuiré la novela en mano, una por una). Un texto donde los tiempos (históricos) aparecen revueltos y se enfrentan, al margen de cualquier cronología (Como en Memoria de la melancolía o El porvenir es largo). Eso sí, volviendo a tus preguntas en algún sentido: hay un abuso de poder a la hora de situar las cosas por una de las partes. Te pondré un ejemplo: el Ayuntamiento de Sevilla, donde gobernamos, no cedió una de sus salas para la celebración de un homenaje al Conde de Foxá, ya que no se solicitaba explícitamente para el tema literario, y, por tanto, como “homenaje” a un dirigente fascista podría suponer una exaltación del franquismo, teniendo en cuenta la asociación que solicitaba el acto). Pues bien, uno de los actores contenidos en tu pregunta hizo unas declaraciones que venían a decir que los concejales de IU tenían que “arrepentirse” (sic) de lo que habían hecho, porque además el escritor en cuestión (no llamó este actor a la fuerza política de la que es miembro, no para recibir consignas, sino información) era un autor admirado y nunca se podía actuar de manera que pareciera una especie de censura. Pues bien, sin entrar en el tema del político franquista y autor de “Madrid, de corte a checa”, ¿con qué autoridad, desde qué ética se pronunciaba este actor que, sin duda, semanas antes, había sido uno de los responsables a la hora de suspender un homenaje a Javier Egea en un salón de la Universidad de Granada? ¿Cuáles fueron los motivos en este caso, que aún se desconocen? Dicho esto, y notificada mi posición sobre Luis, te aclaro igualmente que no coincido con muchas posiciones del otro actor, y lo digo desde el respeto no prohibicionista, incluso cuando descalifica al PCE y a IU.

NOTA: Parece ser que alguien cercano a la asociación falangista que pidió el local para el homenaje a Foxá ha comentado –según se dice en Sevilla, que es siempre un gran mentidero- que en caso de juicio, puesto que han registrado una denuncia por delito de prevaricación, llamarán a Luis como testigo contra los concejales de IU.